La inteligencia emocional en los niños

Todos los padres quieren que sus hijos se sientan seguros y tengan éxito en la escuela y en sus relaciones personales. Cada vez son más los estudios que muestran que la clave para lograr estos objetivos no se basan tanto en la capacidad intelectual como en la inteligencia emocional.

El lóbulo occipital por ejemplo ubicado en la parte posterior de la cabeza contiene el área visual primaria del cerebro, un daño en esta zona traerá como consecuencia un daño visual incluso la ceguera. Por otra parte un daño al lóbulo temporal ubicado justo detrás del oído del otro lado de la cabeza, causará problemas en la memoria a largo plazo. La comprensión de la corteza y su desarrollo nos ayuda a comprender porque algunos niños son dotados mientras que otros muestran incapacidad de aprendizaje,por qué algunos se destacan en geometría y otros apenas pueden deletrear una palabra.

La corteza nos permite tener sentimientos sobre nuestros sentimientos y nos permite tener discernimiento, insight, analizar por qué sentimos de determinada manera y luego hacer algo al respecto.

La parte emocional del cerebro responde más rápidamente y con más fuerza. Nos alerta cuando nuestros hijos pueden estar en peligro aun antes de que podamos determinar con exactitud de qué tipo de peligro se trata.

El sistema límbico se encuentra alojado profundamente dentro de los dos hemisferios cerebrales y tiene la responsabilidad primaria de regular nuestras emociones e impulsos. Este sistema incluye el hipocampo donde se produce el aprendizaje emocional y donde se almacenan recuerdos emocionales,la amígdala considerada el centro de control emocional del cerebro y varias otras estructuras.

Los científicos hablan a menudo de la parte pensante del cerero, la corteza,aveces llamada neocorteza, de la parte emocional o sistema límbico, pero la que define la inteligencia emocional es la relación entre estas dos áreas.

Los niños que están traumatizados suelen ser tratados como pequeños extremadamente vulnerables y la sabiduría convencional se inclina a darles tiempo para enfrentar sus emociones dentro de un ambiente de apoyo.

Desarrollar la autoestima de un niño a través de un elogio y un refuerzo constante puede hacer en realidad mas daño que bien.
Ayudar a los niños a sentirse bien con ellos mismos solo tiene sentido si estos sentimientos están relacionados con logros específicos y el dominio de nuevos conocimientos.

Debemos ensenarle a los niños a ser perseverantes,aprender a enfrentar las dificultades de la vida permite que los niños desarrollen nuevos caminos neurales lo cual puede tornarlos más adaptables e ingeniosos.

Fuente: Shapiro,Lawrence. La inteligencia emocional de los niños.

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